martes, 19 de noviembre de 2013

Actitud positiva, éxito seguro

No derrumbarse ante las adversidades es básico para triunfar.

Actitud positiva, éxito seguro
@morguefile
Hoy traigo aquí un sencillo relato, con la voluntad de poner el foco de atención en el mensaje que encierra y para ilustrar que las escaleras que llevan al éxito no son siempre plácidas. Sin embargo, cuando se tiene actitud positiva, éxito seguro.

Esto discurre sobre un vendedor de tijeras que cumple su jornada laboral en la calle. Como es habitual, por la mañana, antes de salir, el jefe de ventas los reúne a todos y los somete a un ritual de adulación, destacando en voz alta las virtudes de cada uno, al tiempo que los demás profieren alabanzas y aplausos, lo cual eleva el ánimo y los predispone a afrontar el día con júbilo. Nuestro vendedor empieza la jornada con entusiasmo, ofrece sus tijeras al primero que se encuentra; éste lo rechaza, va con prisa, no tiene otro interés más que llegar a su puesto de trabajo a tiempo. Transcurren las horas, la situación se repite una y otra vez. A medida que avanza el tiempo ese entusiasmo inicial se convierte en desaliento; si al principio ofrecía el producto con convencimiento, ahora primero observa a los posibles compradores, los analiza y, por las sensaciones que despiertan en él, en lugar de abordarles pasa de largo.

Al final de la jornada nuestro personaje añade más frustración a su incapacidad para vender. La primera es la mirada inquisitiva de su jefe de equipo, que le reprocha el escaso éxito, sin decir nada, pero su rictus serio describe una reprimenda silenciosa difícil de evitar. La segunda proviene de la emoción de sus compañeros, quienes celebraban el éxito entre risas, compartiendo comentarios para explicarse unos a otros cómo han conseguido triunfar.

Por último, nuestro desventurado vendedor debe asumir su infortunio ante sus allegados, la familia, la pareja, quienes esperan con ansiedad saber si hoy le había ido mejor que ayer. ¿Cómo se supera esta avalancha de despropósitos? Si los acontecimientos se desencadenaran con esta cronología, ¿cuánto tiempo aguantaría uno en ese trabajo? ¿Qué posibilidad tiene de recuperar su autoestima? ¿Podrá mejorar sus resultados en los días posteriores? Para revertir una situación adversa se necesita fuerza de voluntad, fortaleza psicológica y actitud.

Y esto que hemos visto tiene relación directa con la actitud. Tener actitud positiva evita convertir una adversidad en infranqueable. Siempre hay caminos alternativos para superar los contratiempos. Ser positivo debe resultar una declaración de intenciones, la de no doblegarse ante nada. Al fin y al cabo, los problemas son individuales; sólo uno mismo puede sortear los suyos, aunque, por desgracia, el éxito suele sumar a muchos en la celebración. Que una acción no cumpla con los objetivos previstos no quiere decir que el mundo se acabe, simplemente hay que superar el momento y seguir. Esto sólo se puede hacer creyendo en uno mismo. “Sólo con la actitud no consigues nada”, levantó la voz una mujer en una ocasión, en medio de mi charla sobre estrategias de venta. Tenía razón, pero su análisis empezaba al revés, porque no se puede tener actitud sin una acción, pero sí se puede tener una acción sin actitud, y eso es abocarse al seguro fracaso.